Vengo del futuro y vi que eras feliz



Me levanté muy de prisa en la madrugada de ayer, pues el Dr. Brown me llamó para que me fuese al Blvd. Morazán pues me quería mostrar algo.

– ¡Luis, Esta es una máquina del tiempo!
– ¿En serio doc? ¿y qué hace?
– ¡Es obvio que viajar en el tiempo, tarado!
– Bueno si eso sí, me refiero a ¿porque querer viajar en el tiempo?
– Verás, tengo un amigo que está muy triste en estos momentos, en este año 2015 las cosas no le fueron tan bien. Fue un año de pérdidas, dolor y decepción. La angustia lo abrazó por mucho tiempo, y su fe en Dios se vino abajo a causa de la suma de muchos factores a su alrededor, además de sus malas decisiones. Ayer una vez más lo vi y le dije: ¡ánimos! un nuevo año viene y con el ¡nuevas oportunidades de hacer algo mejor en este año! Con su cara triste y mirada distraída me contestó: han sido mayores lo sinsabores, mi capacidad de soñar se me ha ido, me cuesta confiar en las personas, e incluso me cuesta confiar en mí mismo. Estuve a punto de alcanzar muchas metas y en un instante sucumbieron, luché por alcanzar mis sueños y en plena cuesta arriba los tuve que ver morir. Vi a mi familia alrededor y la agonía de mis sueños me susurraban diciendo: "míralos, ellos creían en ti y ahora no podrás apoyarles como quisieras hacerlo". En estas últimas semanas he salido tan solo a caminar, mientras mi conciencia me platicaba de las cosas malas que hice y que debo mejorar, sin embargo en un momento otra voz se me cruzaba por la cabeza diciendo, "viejo ya no vale la pena que sigas luchando, eres un perdedor, pues a la vista está, que no todo te sale bien". Me enfadaba con esa voz y le gritaba en mi interior "cállate, si he logrado muchas cosas, solo que a pesar que he alcanzado unas cuantas no les encuentro sabor alguno”. En medio de la confusión, cuando mi corazón y mi mente estaban fatigadas, y en lo único en que estaban ambas de acuerdo era en que se sentían cansadas y llenas de preguntas sin respuestas.

Al escuchar esas frases devastadoras de alguien que era como un cohete sin rumbo, en espera que se le acabase su última fuerza para caer al suelo, no encontré palabras que decirle, más que hacerle una oración.

– ¿y después de esa oración que hizo doc?
– me marché a casa y viendo mi máquina del tiempo se me ocurrió una idea, viajar al futuro y descubrir el desenlace de mi amigo.
– ¿o sea que usted viajó al futuro doc?
– sí, si lo hice.
– ¿y qué fue lo que vio doc?
– al llegar unos años al futuro lo busqué sin cesár, y no lo encontraba, no vivía en su casa, como no nos veíamos muy a menudo no encontré a amigos en común. Busque y seguí buscando sin encontrarlo, al no localizarlo por ninguna parte me senté en una acera y me dije a mi mismo "tal vez el ya murió, y no logró superar esa etapa". Mientras aun meditaba estas palabras una mano fuerte y un tanto pesada se posó sobre mi hombro derecho y dijo: Dr. Brown, que gusto verlo por acá.
– voltee mi mirada y era mi amigo, a quien iba a buscar, no podía creer lo que miraba.
– ¿qué fue lo que vio doc? cuénteme.
– vi un hombre distinto, con energía, sus ojos brillaban de nuevo como cuando era un adolecente soñador, con su sonrisa sincera y espontánea.
– Te veo distinto -le dije a mi amigo- te busqué y no te encontraba por ninguna parte.
– no le creo Dr. Brown, usted bien sabe que me mudé de ciudad con mi familia.
– aaaaaa, emmm, si, si si, emmm...claro que lo sé... fíjate que estaba meditando en eso y quería que me contases tu historia, quiero tomar unas notas para un libro que estoy haciendo.
– si claro Dr. Brown. Después de aquella etapa tan dura, un día tomé la decisión más acertada, ya casi por sucumbir en la depresión, alcé mi mirada al cielo y decidí no rendirme ni bajar los brazos, que si iba a morir entonces iba a ser luchando y no como un cobarde. Me aferré a Dios como nunca antes y luché ya no con mis propias fuerzas si no con su poder, determiné salir adelante y esforzarme a un más. El proceso no fe fácil, pero poco a poco vi como Dios acomodaba cada pieza en su lugar en mi vida, todo a su tiempo, mas yo perseveraba, los sueños que habían muerto pude ver como Dios los resucitaba, y vi su cumplimiento uno a uno –mientras mi amigo me contaba eso sus ojos se humedecían, y prosiguió diciendo:–  Dr. Brown, estoy tan agradecido con Dios y con la vida, hoy comprendo que aquella etapa, era necesario que pasara por allí, pues fue en ese entonces donde aprendí a decidir bien, a ser valiente, a determinarme crecer, a confiar más en Dios, aprendí a madurar y valorar sus bendiciones, entre ellas la bendición más importante que me ha dado, mi familia. 
– estuvimos hablando por muy largo rato, después nos despedimos con un fuerte abrazo y se marchó. Corrí al Deleran y regrese a este tiempo y necesitaba contárselo a alguien primero y pensé en decírtelo a ti Luis.
– oh, gracias doc. ¿Pero ahora que hará con esa información? ¿Le dirá a su amigo todo lo que vio en su futuro?
– claro, no le daré los detalles, solo que diré lo siguiente: "NO TE RINDAS, SIGUE ADELANTE, YO CONOZCO TU FUTURO Y CREEME, ERES FELIZ"
– ¿puede decirme quien ese amigo doc?
– claro Luis, mi amigo a quien fui a buscar al futuro es la persona que está leyendo esta nota.


Feliz 2016, éxitos y Feliz año nuevo


Luis Lara



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